jueves, 25 de febrero de 2010

Capítulo II: Una, otra y otra vez.

Diapositiva 5
Desperté cuando el primer rayo de luz penetró por mi ventana y noté que alguien había deslizado un pequeño papel por mi puerta. Lo recogí y leí:

Cariño:
Me voy a Viena por razones de negocio. Me quedaré por una semana. Espero que sea tiempo suficiente para pasar un rato a solas con tu madre. Lamento no haber avisado, pero no te quería despertar.
Con cariño,
Papá.

Esto ya era normal... Papá yendo de viaje sin avisarme antes, querer que pase un tiempo “a solas” con Celeste, llamar a Celeste “MADRE” [!!]...
Estaba cansada de todo eso... En estas situaciones desearía ya haberme casado y así poder esquivar estos incómodos hechos. La noticia tendría que esperar, lo cual era un alivio y una molestia para mí al mismo tiempo, ya que no sentía que él o yo -ninguno- estuviera preparado para esa noticia, pero mientras más tiempo transcurría, menos oportunidades tenía yo para ir.
De cualquier forma, decidí dejar mis reflexiones en mi cuarto y bajé a comer el desayuno.

Diapositiva 6
-Buenos días, señorita Annie -saludó James-. Espero que haya tenido una buena siesta.
-Buenos días, James. ¿Puedo preguntar algo?
-Claro Annie, lo que quiera.

Creo que, de cierta forma, yo misma había educado a James, puesto que si no me seguiría llamando por mi apellido.

-¿Por qué Padre siempre se va mientras duermo y no se despide?
-Lamento no poder contestar la pregunta de manera concreta, pero su padre -James tenía permitido llamarlo así cuando estaba conmigo- tiene un trabajo muy honorable y, sin embargo, duro, por lo que debe ir a distintos lugares cuando lo soliciten; ni un minuto antes ni uno después.
Y en cuanto a la hora, o todo pasa de noche o usted, señorita Annie, duerme mucho.
-¡James!

Nos reímos por un rato después de eso y casi olvido desayunar.

-Annie, su tutora está muy cerca. Será mejor que se arregle.

¿Por qué seguía teniendo una tutora? ¿Que ya no era “una mujer”?
Así era papá. Era lo suficientemente madura como para casarme, pero aún tenía una tutora que era peor que Celeste. De acuerdo, quizás esté exagerando. No hay nadie peor que Celeste, tan sólo quizás mi padre después de haber pasado diez años con ella.
Here we go again.

Diapositiva 7
Subí a mi cuarto y cogí mi ropa de hoy: un vestido ”casual” -si es que se puede llamar así-. Luego fui al tocador y me di un baño rápido, para bajar quince minutos después.
Cuando bajé, mi tutora ya estaba allí.

-Buenos días, Anette -dijo mi tutora cuando bajé-.
-Buenos días, Elionor. Debo recordarle que no me agrada que se refieran a mí de esa forma.
-Ése es tu nombre, y no te llamarás de ninguna otra forma cerca de mí.
¡Anette! ¿Me estás escuchando?

James estaba atrás de Elionor, haciendo muecas y repitiendo lo que decía mi tutora. Era como ver un programa de televisión de comedia en “mute”. Por supuesto, yo no aguantaba la risa.

-Sí, Elionor. Tan sólo me distraje por un segundo.

Había oído tantas veces lo mismo... Una y otra y otra vez. Mi tutora decidió dar la lección en mi patio trasero, cerca de los caballos. Por lo menos me podría entretener con algo.

-------------------------------------------------------------------------------------------------
Estoy teniendo algunos problemas para publicar de la manera que yo quiero, falla el tamaño.

Here We Go Again - Demi Lovato

miércoles, 24 de febrero de 2010

Capítulo I: Negocios de familia.

Liverpool, 5 de Marzo.

Querida Marie:
He tomado la decisión más difícil que se me ha presentado en mi vida y creo que decepcionaré un poco a mi padre. Él quería que me casara con un buen prospecto lo más pronto posible, ya que piensa que eso es para lo que Dios envió a la mujer a la tierra. Claro, como si no hubiera más para vivir. No creo que quiero vivir para complacer a un hombre y criar a un par o dos de niños. No es que nunca me quiera casar o tener hijos, pero no a esta edad, no a los quince. Sé que tú lo hiciste así y sé que la sociedad considera esta la decisión correcta, pero siento que aún hay más que vivir, que aún soy una niña en ese sentido. Pero, al parecer, mi padre meconsidera lo suficientemente madura como para seguir mi plan de vida, el plan que Él creó. Pues si soy tan madura, entonces tomaré mis propias decisiones e iré a África para ayudar a niños que lo necesiten; dicen que es una experiencia memorable. Papá dice que me apoyará, por siempre y para siempre, pero no estoy segura si mis planes encajen en los suyos. Si, sé en que estas pensando. Debería haberlo dicho tan pronto como tomé la desición, pero no creo poder. Tal vez ya lo sepan para cuando leas esto, pero de cualquier forma, quería decírtelo de primera.

Sin más que agregar, les envío mis más cordiales saludos.
Con amor,

Tu hermana Annie.




Diapositiva 4

Puse la carta en un sobre identificado con el nombre de la familia, escribí la dirección, le añadí una estampilla y se lo entregué a James, el mayordomo. Le di instrucciones concretas; debía llevarlo de inmediato a la oficina postal, sin distracciones. Le dije específicamente que no dejara que Padre la viera, y mucho menos que la leyera. Confiaba en él, pues además de ser mi mayordomo, era mi amigo. Siempre estuvo conmigo cuando Padre no podía, que eso era casi siempre. Podríamos decir que él me crió. Me conocía mejor que mi propia familia, con excepción de Marie, de quien me había alejado hace tres años, pues ella siguió el plan de Papá. Obviamente, él ya sabía de mi plan. Supongo que Marie no fue la primera en enterarse después de todo...
De cualquier forma tenía que “soltarle la bomba” a Papá alguna vez... Sólo que no ahora, ya que me tenía que preparar y no tenía ningunas ganas de ver la cara de Celeste, mi madrastra desde hacía ya cinco años. Desearía tener a mi madre en situaciones como esta, pues sé que ella me entendería y calmaría a mi padre en caso de que no apruebe mi decisión.
Me quedé pensando en un discurso que dar cuando informara sobre mi situación, pero al final simplemente me quedé dormida.



-------------------------------------------------------------------------------------------------

Éste fue el primer capítulo. Veré cuando publico mas (:

Prólogo

Annie era una chica alegre y talentosa que disfrutaba de la compañía de todos, era muy sociable y aborrecía el sedentarismo. Tenía un sinfín de posibilidades, hiciera lo que hiciera su padre “siempre” la apoyaría... De un momento a otro, Annie decide irse de casa para ayudar a niños en África, donde conoce a Connor, de quien se enamora al instante. Al regresar del peligroso pero reconfortante viaje, se da cuenta que su padre no aprueba a aquel muchacho para su adorada hija, debido a su posición social y a su raza, en cambio le presenta a un joven prometedor que asegura darle la vida que merece. Una lucha por el amor que desemboca en formalidades y grandes desastres sociales.