Desperté cuando el primer rayo de luz penetró por mi ventana y noté que alguien había deslizado un pequeño papel por mi puerta. Lo recogí y leí:
Cariño:
Me voy a Viena por razones de negocio. Me quedaré por una semana. Espero que sea tiempo suficiente para pasar un rato a solas con tu madre. Lamento no haber avisado, pero no te quería despertar.
Con cariño,
Papá.
Papá.
Esto ya era normal... Papá yendo de viaje sin avisarme antes, querer que pase un tiempo “a solas” con Celeste, llamar a Celeste “MADRE” [!!]...
Estaba cansada de todo eso... En estas situaciones desearía ya haberme casado y así poder esquivar estos incómodos hechos. La noticia tendría que esperar, lo cual era un alivio y una molestia para mí al mismo tiempo, ya que no sentía que él o yo -ninguno- estuviera preparado para esa noticia, pero mientras más tiempo transcurría, menos oportunidades tenía yo para ir.
Estaba cansada de todo eso... En estas situaciones desearía ya haberme casado y así poder esquivar estos incómodos hechos. La noticia tendría que esperar, lo cual era un alivio y una molestia para mí al mismo tiempo, ya que no sentía que él o yo -ninguno- estuviera preparado para esa noticia, pero mientras más tiempo transcurría, menos oportunidades tenía yo para ir.
De cualquier forma, decidí dejar mis reflexiones en mi cuarto y bajé a comer el desayuno.
Diapositiva 6
-Buenos días, señorita Annie -saludó James-. Espero que haya tenido una buena siesta.
-Buenos días, James. ¿Puedo preguntar algo?
-Claro Annie, lo que quiera.
-Buenos días, James. ¿Puedo preguntar algo?
-Claro Annie, lo que quiera.
Creo que, de cierta forma, yo misma había educado a James, puesto que si no me seguiría llamando por mi apellido.
-¿Por qué Padre siempre se va mientras duermo y no se despide?
-Lamento no poder contestar la pregunta de manera concreta, pero su padre -James tenía permitido llamarlo así cuando estaba conmigo- tiene un trabajo muy honorable y, sin embargo, duro, por lo que debe ir a distintos lugares cuando lo soliciten; ni un minuto antes ni uno después.
Y en cuanto a la hora, o todo pasa de noche o usted, señorita Annie, duerme mucho.
-¡James!
Nos reímos por un rato después de eso y casi olvido desayunar.
-Annie, su tutora está muy cerca. Será mejor que se arregle.
¿Por qué seguía teniendo una tutora? ¿Que ya no era “una mujer”?
Así era papá. Era lo suficientemente madura como para casarme, pero aún tenía una tutora que era peor que Celeste. De acuerdo, quizás esté exagerando. No hay nadie peor que Celeste, tan sólo quizás mi padre después de haber pasado diez años con ella.
Here we go again.
Subí a mi cuarto y cogí mi ropa de hoy: un vestido ”casual” -si es que se puede llamar así-. Luego fui al tocador y me di un baño rápido, para bajar quince minutos después.
Cuando bajé, mi tutora ya estaba allí.
Cuando bajé, mi tutora ya estaba allí.
-Buenos días, Anette -dijo mi tutora cuando bajé-.
-Buenos días, Elionor. Debo recordarle que no me agrada que se refieran a mí de esa forma.
-Ése es tu nombre, y no te llamarás de ninguna otra forma cerca de mí.
¡Anette! ¿Me estás escuchando?
James estaba atrás de Elionor, haciendo muecas y repitiendo lo que decía mi tutora. Era como ver un programa de televisión de comedia en “mute”. Por supuesto, yo no aguantaba la risa.
-Sí, Elionor. Tan sólo me distraje por un segundo.
Había oído tantas veces lo mismo... Una y otra y otra vez. Mi tutora decidió dar la lección en mi patio trasero, cerca de los caballos. Por lo menos me podría entretener con algo.
-------------------------------------------------------------------------------------------------
Estoy teniendo algunos problemas para publicar de la manera que yo quiero, falla el tamaño.
Here We Go Again - Demi Lovato
